Te convenceré con millones de sonrisas:)

Todo lo que hay escrito en este blog, ha sido escrito por mí -a no ser que se indique lo contrario- producto de mi cabeza y de mis sentimientos NO LOS VUESTROS. Con esto quiero decir que disfrutéis de lo que escribo, pero que no lo copiéis como mérito propio. Gracias a todos simplemente por entrar.
"No me digas que el cielo es el límite si hay pisadas en la Luna"

lunes, 17 de diciembre de 2012

"Lo que si es verdad es que no he vuelto a besar ni lo volveré a hacer jamás con los ojos cerrados"

Supongo que el tópico de besar con los ojos cerrados es para aquellos que quieren imaginar todo aquello en lo que puede desatar el roce de los labios. Quizás sea el primer y a la vez último beso. Quizás luego te arrepientas de ello. O quizás esos besos se conviertan en tu adicción. Quizás no vuelvas a saber nada de esa persona o quizás te marque para siempre. Y cerramos los ojos. Yo a ti te besaba con los ojos cerrados, porque me permití el lujo de imaginar una vida contigo. Al abrirlos supongo que te golpeas de frente con la realidad y nada sale como pretendes. Supongo que es por eso que desde entonces, no he vuelto a besar con los ojos cerrados...



sábado, 8 de diciembre de 2012

Nos sobraron precipicios

"Un periodista le preguntó a una pareja de ancianos: ¿Y como se las arreglan para seguir juntos después de 65 años? A lo que respondieron: nacimos en una época en la que cuando algo se rompía, se arreglaba, no se tiraba a la basura."

Quizás fue culpa del miedo, miedo a equivocarnos. Culpa de un corazón cobarde que no quería luchar. Quizás faltaron ganas de apostar por ello. Quizás faltó la fuerza que nos empujaría a seguir a delante. Quizás sobraron dudas. Quizás hicimos difícil algo que era realmente sencillo. ¿Y si no hubiéramos tirado todo a la basura? ¿Y si no hubiéramos terminado con todo de repente? Queríamos algo que durara para siempre... y para siempre parece mucho tiempo, pero ¿quién dice que no lo hubiéramos logrado? Nos quedaremos sin saberlo...


- Perdón por no escribir, se está apoderando de mi inspiración la semana de exámenes, besos para todos <3-

martes, 27 de noviembre de 2012

Las cosas caen por su propio peso.

¿Alguna vez te has parado a pensar las veces que has perdonado a alguien, aunque no lo mereciera, tan sólo para no perderle? Están esas personas que siempre serán tu debilidad. Que por muchas veces que te fallen tu serás incapaz de fallarle a ellas. Que por mucho daño que te hagan, jamás encontrarás la forma de odiarlas, ni de guardarles ningún tipo de rencor. Y llega un momento en el que son tantas decepciones, que ni si quiera duele. Tan sólo te aburren. Sin darnos cuenta intentamos poner remiendos a aquellas relaciones que se rompen. Les damos capas de pintura para aguantarlas un poco más, un poquito más.. y no nos damos cuenta de que los cimientos siguen siendo los mismos. Y que en cualquier momento no aguantarán tanta carga.. y dicen que las cosas caen por su propio peso. Y probablemente termine por desplomarse. Aunque duela, aunque te pares a pensarlo y no encuentres un motivo, por muy increíble y tonto que te parezca... hay cosas que inevitablemente tienen un final, y que por mucho que intentes retrasarlo, por mucho que odies los finales.. terminará llegando.

sábado, 24 de noviembre de 2012

el frío de mi cuerpo pregunta por ti, y no sé donde estás.

Se supone que el tiempo cierra heridas y te hace olvidar el dolor. Sin embargo a mi me pasa todo lo contrario. No sé si es normal que a cada día que pase duela más. Quizás porque cuando eres pequeña te conformas con un "te está cuidando desde el cielo", pero cuando eres mayor necesitas algo más. Necesitas respuestas a tus preguntas. ¿Por qué ella? ¿Por qué tan pronto? ¿Por qué ni siquiera pude despedirme? Respuestas que posiblemente nadie pueda darte simplemente porque no las hay. Necesitas abrazos, consejos y sobre todo apoyo para no sentirte sola. Muchas veces me he odiado a mí misma por sen incapaz de recordar su voz o su olor. Necesito tener la certeza de que los escasos recuerdos no se van a borrar de mí. Necesito tener la certeza de que esté donde esté es verdad que cuida de mí. Te necesito a ti..

lunes, 19 de noviembre de 2012

Tu asquerosa felicidad sólo me provoca noches de lágrimas. Y no es porque crea que no mereces ser feliz, si no porque me cuesta asimilar que no soy yo tu motivo para serlo. Y entiendo que sea tú momento de felicidad,  pero no entiendo porque me lo restriegas como si nunca hubieras sido feliz a mi lado. Tus palabras se me clavan y me hacen daño. Quizás es porque no estuve nunca a la altura, porque di todo de mi y no fue suficiente. O quizás nunca llegaste a entender lo que llegué a quererte.

jueves, 15 de noviembre de 2012

sigue doliendo.

¿Por qué intentabas ganarme a los "yo te quiero más" si nunca ha sido, ni será cierto? Jamás has llegado a quererme la mitad de lo que yo te quise a ti, eso (por desgracia) lo tengo asumido. No entiendo qué objeto tiene ilusionar un corazón al que no vas a ser capaz de querer con las mismas ganas, con la misma fuerza. Y me duele, me duele darme cuenta después de la verdad, que nunca sentiste aquello que decías sentir, que todas esas palabras se quedaban demasiado grandes para ti.  

Ahora que ha pasado el tiempo y que eres feliz con otra chica me duele ver que haces las cosas que antes no eras capaz de hacer por mí y por lo nuestro. Y entonces me duele y me dueles a pesar del paso del tiempo, porque sigo descubriendo cada día que no sentiste ni la mitad de lo que decías sentir. Y lo que yo sentía... siempre fue cierto.
 
¿Es proporcional el tiempo que llevas enamorado de alguien, 
a el tiempo que dura el dolor del desamor?

miércoles, 7 de noviembre de 2012

"Sólo espero que algún día sientas lo que sintió mi corazón"

A veces me da por pensar que realmente eso del Karma existe. Que tarde o temprano la balanza se equilibra. Que si ser feliz te costó el daño de otra persona, al final lo terminas pagando. Si para subir, tuviste que pisar, más tarde tú también serás pisado y que si tuviste muchos días de tristeza, después llegan momentos de una felicidad tan intensa que cualquier pena se queda pequeña a su lado. Supongo que es como una montaña rusa, con sus subidas y sus bajadas. Lo que si tengo claro es que todo es efímero. No hay felicidad que dure para siempre, al igual que tampoco hay un dolor permanente. Ambos van de la mano, como entrelazados. Al fin y al cabo, ¿cómo valoraríamos los momentos de felicidad, si no hemos experimentado a la tristeza?