Te convenceré con millones de sonrisas:)

Todo lo que hay escrito en este blog, ha sido escrito por mí -a no ser que se indique lo contrario- producto de mi cabeza y de mis sentimientos NO LOS VUESTROS. Con esto quiero decir que disfrutéis de lo que escribo, pero que no lo copiéis como mérito propio. Gracias a todos simplemente por entrar.
"No me digas que el cielo es el límite si hay pisadas en la Luna"

martes, 13 de marzo de 2012

que aquí lo único imposible, es no sonreír cuando estoy contigo.

Que cuando te falte la sonrisa, te daré un poco de la mía aunque no sea tan bonita, porque si hay algo que quiero, es que seas feliz porque gracias a ti, hoy puedo decir que yo lo soy.

sábado, 10 de marzo de 2012

no puedo obligarme a sentir.

Que si lo que estás diciendo no me interesa, y no quiero escucharte pues me tapo los oídos, o hago eso de a palabras necias oídos sordos o me pongo la música a todo volumen. Que si que lo estoy viendo no me gusta pues cierro los ojos con fuerza. Puedo morderme la lengua y no decir todas las cosas que pienso por no cagarla, pero no todo se puede evitar ni es tan fácil de controlarse.   Hay cosas que ocurren sin querer y no puedes controlarlas.  Me dijiste que me terminaría enamorando de ti, y me limité a hacerte caso, aún sabiendo que me terminaría haciendo daño,  pero yo no podía poner una barrera al corazón, ni un chaleco protector para los daños.Yo no elegí quererte, ni elegí hacerlo de esta forma y sin embargo terminé haciéndolo. Del mismo modo, aunque yo quiera olvidarte y para ello un nuevo amor, no puedo obligar a mi corazón a hacerlo..

casi te sientes avergonzada de que alguien sea tan importante.

Es como gritar pero sin que nadie te oiga. Casi te sientes avergonzada de que alguien sea tan importante. Te sientes como si no fueras nada sin él, nadie puede entender cuanto duele. Te sientes sin esperanza como si nada pudiera salvarte. Y cuando todo termina y él ya se ha ido, incluso deseas que todo lo malo regrese, para que al menos puedas tener también lo bueno de vuelta.




miércoles, 7 de marzo de 2012

Uno sabe lo que tiene, pero no sabe que en cualquier momento puede perderle.

Acostumbrados a la frase "uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde" cada vez que desaparece alguien importante de nuestras vidas. Yo quiero hacerle una corrección. Verás, yo en todo momento supe lo que tenía. Sabía que no eras perfecto, que no eras perfecto para el resto, pero para mí sí. Sabía que hacías las cosas fáciles o que a tu lado el resto del mundo era un poco menos malo. Sabía que me gustaba tenerte cerca,  que me acostumbré a tu forma de reír y a caminar de tu mano. Sabía que era adicta a un sonido, el sonido de tu voz, sobre todo cuando susurraba un te quiero. Joder, claro que sabía lo que tenía. Tenía a lo más grande de mi vida, ¿cómo no vas a saber eso? Lo que no sabía es que iba a perderle, o quizás si lo sabía porque dicen que nada es para siempre, pero yo no quería hacerlo. No sabía que tu ausencia sería tan destructiva ni que  en cada uno de mis días, los momentos en los que era tan jodidamente feliz ahora solo me harían daño. No lo sabía. Pero si sabía lo que tenía. Y sabía que te quería. Y te juro que eso, sí que lo sabía.

martes, 6 de marzo de 2012

si no te hubieras ido sería tan feliz.

Los pétalos de esa rosa ya tienen 2190 días. 2190 días son los que he mirado al cielo para darte un "buenos días mami". Muchas las noches en las que he llorado como una niña pequeña que quiere un abrazo de su madre, y otras tantas las que he dormido abrazada a una foto, supongo que para sentirme un poquito menos sola. 2190 días y todos y cada uno de ellos te he echado de menos. Tantas veces he soñado tenerte cerca, incluso he escrito cartas o te he hablado... pero no recuerdo tu voz, no sé qué me dirías en este mismo instante. Recuerdo pocas cosas. Recuerdo que una mañana te marchaste a esa revisión que tenías cada cierto tiempo y que la última vez que te vi fue diciéndome hola, con tu gorrito porque ya no tenías pelo, desde la ventana de un hospital. También sé que esperaba que volvieras. Tú me decías que ibas a volver pronto cuando te llamaba por teléfono. Y sólo recibí una rosa que tú habías cogido para mí. Y me dijeron que estarías siempre en el cielo cuidando de mí. Y desde entonces guardo la rosa y miro al cielo, pero te echo de menos. Me faltaron muchas cosas por vivir contigo, muchos "te quiero" que decirte, muchas cosas que contarte. No hay nada más difícil que vivir sin ti.

domingo, 4 de marzo de 2012

no tengas prisa por crecer y madurar, que cuando seamos grandes, sólo querremos jugar.

Hoy he estado rodeada de niñas pequeñas, de entre unos 5 y 7 años de edad. Me hacía gracia escucharlas hablar de su futuro, de cómo querían ser de mayores. Supongo que me veía reflejada. Decían yo no me voy a casar nunca, no voy a tener hijos y viviré con mis amigas. Yo decía exactamente lo mismo. Es increíble como cambiamos de ser, y de parecer con el paso de los años. Me he mirado al espejo y poco queda de esa niña pequeña. Me miro y me veo mucho más alta, se nota el paso de los años, que ya no soy una niña si no que poco a poco he crecido. Me veo delgada, con el pelo castaño claro y flequillo,  los ojos con un poco de rimmel, supongo que como cuando jugaba a ser mayor, solo que ya no se trata de un juego. Ahora intento mirar un poco más allá del físico, ¿soy cómo me imaginaba de pequeña? Veo una sonrisa forzada, un corazón con grietas (y eso que no quería casarme) y multitud de problemas que se van acumulando, mucho más allá de salirme de la raya mientras coloreaba o  qué modelito ponerle a mi Barbie. De pequeños jugamos a ser grandes y de grandes deseamos ser pequeños. Pero esto no es el País de Nunca Jamás, ni somos Peter Pan. Aquí todos vamos creciendo y madurando no sólo con el paso de los años si no también (he incluso más) con los daños. Y seguro que dentro de unos años poco quedará de esta adolescente que escribe sus pensamientos ahora mismo, y que poco a poco iré cambiando. Sólo espero que dentro de unos años, al mirarme al espejo pueda sentirme orgullosa de la persona en la que me he convertido.

sábado, 3 de marzo de 2012

que la vida está hecha para los fuertes

Está claro que la vida no es de color de rosa. Todo es un cúmulo de emociones, una mañana puedes sentirte de puta madre y esa misma noche puede hacerte llorar hasta la más mínima cosa. Que no siempre podemos tener una coraza, que todos tenemos nuestros momentos malos y debemos darnos una tregua. Pero la vida está hecha para los fuertes. Y te aseguro que tú eres fuerte. Así que no importa cuántas veces caigas ni cuanto tardes en levantarte. Que todos los que te han visto caer se preparen, porque vas a levantarte, CON MUCHA MÁS FUERZA. Eres fuerte, eres fuerte, eres fuerte. Recuérdalo. Tú puedes con todo lo que te venga encima.