Te convenceré con millones de sonrisas:)

Todo lo que hay escrito en este blog, ha sido escrito por mí -a no ser que se indique lo contrario- producto de mi cabeza y de mis sentimientos NO LOS VUESTROS. Con esto quiero decir que disfrutéis de lo que escribo, pero que no lo copiéis como mérito propio. Gracias a todos simplemente por entrar.
"No me digas que el cielo es el límite si hay pisadas en la Luna"

lunes, 22 de febrero de 2016

Que nos vaya bien

"Nominados a todo
nos fuimos con las manos vacías
pero con el alma llena,
sabiendo que una historia 
que no empieza tampoco termina"

David Martínez (Rayden), Herido Diario

Créeme que lo sabía. Sabía que lo nuestro tenía final. 
Pero supongo que prefería quedarme a la larga sin ti a quedarme desde el principio con las ganas.

Con las ganas de despeinarte, 
de caminar cogida de tu brazo y que Enero pareciera mucho menos frío,
de dar sentido a las frases de Mr. Wonderful (aunque a partir de ahora me volverán a parecer absurdas),
de volver a cerrar los ojos para dar un beso,
de que un mal plan contigo, fuese mejor que cualquier plan
de presumir de ti y de nosotros,
de que se murieran de envidia porque por fin nos habíamos encontrado, 
y bendita casualidad.

Por lo que quiso ser y no pudo, por lo que pudo y no quiso ser. 
Que nos vaya bien...

martes, 19 de enero de 2016

Lo bueno te encuentra cuando dejas de buscarte

Párate un momento a pensar en todas esas cosas que te hacen un poquito más feliz...

Como quitarte los tacones después de una larga noche de fiesta. Como quitarte el sujetador y ponerte una sudadera después de un largo día. Como la ducha de agua fría en un día de agosto. Como taparse con el edredón hasta casi las orejas por las noches en diciembre. Como cuando en casa te espera tu comida favorita justo el día que tienes mucha hambre. Como comer chocolate. O comer en el Mcdonalds. Como empezar un libro y el olor a nuevo que desprende. Como ir al estreno de la película que tanto tiempo llevas esperando. Como dejarse la voz en el concierto de tu cantante favorito. Como el abrazo que te estruja tanto que parece romperte, pero realmente te reconstruye.

Junta todas esas sensaciones. Todos esos pequeños instantes de felicidad.

Así es exactamente como tú me haces sentir. Y entonces solo puedo darte las gracias, por ser mi pequeño instante de felicidad.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Antes de volar hay que querer primero

"Mírate. Párate un segundo y mírate. En un espejo, o en el cristal de un coche. 
Mírate. Míranos... "

No.
Ya no nos veo. 

Hace tiempo que me miro y sé, que tú ya no estás aquí. 
Hace tiempo que no te veo conmigo, y eso, que siempre te consideré parte de mí.
Ni si quiera recuerdo si me despedí de ti. Aunque para qué, si aún así te ibas a ir. 

Hace tiempo que no te veo conmigo, y lo peor, es que me veo mejor sin ti.
Porque para volar hay que querer primero y tú... Tú siempre fuiste más de huir.


lunes, 12 de octubre de 2015

A cualquiera. Sí, cualquiera. A ti, a mí. Cualquiera.
Llega de repente, sin avisar. O quizás si avisa, pero tú no estás preparado para lo que viene.
Acaba con todo, sin más. Sin importar lo injusto que sea.
De la forma más tonta y estúpida que puedas imaginarte. Por un jodido accidente. Tras una dura batalla que finalmente no se pudo ganar. A veces, por increíble que parezca, deseada por uno mismo.
Desde un niño pequeño a quien le queda toda la vida por delante, hasta un anciano cuya luz se apaga "porque es ley de vida". Hijos que verán marcharse a quienes le dieron la vida. Padres que pierden una parte de ellos mismos quizás demasiado pronto.
Sin dar lugar a despedidas. Con palabras de consuelo que no consuelan nada.
Dolor. Vacío. Soledad.

A cualquiera. En cualquier momento. De cualquier forma. 
Por muy injusto que sea...



jueves, 6 de agosto de 2015

Inmarcesible

Y tras mucho tiempo he entendido, que esto nunca acabará.

Que da igual el tiempo que pase. 
Porque sí, el tiempo cura. Pero una vez que has experimentado el dolor, por mucho tiempo que pase, jamás volverás a ser el mismo. 
Como mínimo habrás aprendido una nueva forma de levantarte tras caer. 
Que da igual las veces que quieras auto-convencerte. 
Que quizás puedas engañar al resto (y casi que ni eso), pero no podrás engañarte a ti mismo eternamente.
Que por mucho que pienses que ya no te importa, que puede hacer lo que quiera sin causar ningún efecto en ti, llega, te sonríe y te rompe los esquemas... (como si no hubiera pasado el tiempo)

Porque hay heridas que cierran y dejan cicatriz y pueden incluso llegar a pasar desapercibidas...
pero duelen cuando se avecina tormenta.


martes, 7 de julio de 2015

Que vas echando de más lo que un día echaste de menos

Te echo de menos. Si sabes leer entre líneas, es una bonita forma de decir te quiero. 
Porque se acostumbran a ti. A ser contigo, a no ser sin ti. 
Qué bonito es que te echen de menos. 
Saber que no eres alguien más de quien se puede prescindir perfectamente. Saber que te has ganado un hueco en la vida de alguien. Que si no estás lo nota. Que si pasa algo, también.

Sin embargo, el echar de menos es algo complicado. Porque hay cosas que no van a volver, por mucho que tú las eches de menos.
O porque no siempre será correspondido. O porque puedes dejar de sentirlo. 

Y es entonces cuando un sentimiento bonito y sincero, puede llegar a dejarte roto por dentro.





domingo, 12 de abril de 2015

Y así la tierra perdió un ángel, y así el cielo ganó otra estrella.

Tu desastre no es únicamente tuyo. La vida no ha sido caprichosa e injusta solamente contigo. El dolor, tan fuerte que desgarra, desgraciadamente, lo sufre más gente, exactamente igual que tú. Y qué putada.

La pregunta deja de ser un "por qué a mí", quedándose en tan sólo un "por qué". Por qué a quién te dio la vida, se la arrebatan tan pronto, dejándolo todo a medias. Tan sólo puedes aferrarte a lo único que te queda, fotografías. Fotografías de pequeño, en las que sonríe contigo y tú sonríes precisamente porque está contigo, y parece que así será siempre, o al menos, más tiempo del que estuvo.
Y también te aferras a los recuerdos. Recuerdos escasos, cada vez más borrosos y que saben a poco (muy poco), pero recuerdos. Su voz, sus manos, su pelo, su sonrisa, su forma de cuidarte, su manera única de quererte como nadie más hará en el mundo.


Te echo de menos. Y sé que el dolor no es solo mío. Que por desgracia mucha gente podrá entenderme. Y qué putada.